Un encuentro entre las dos orillas

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"Tanto el mundo judeo-español como el turco-otomano que fueron los dos de la judería histórica en la que nací, así como el ladino (sefardí...), que fue mi lengua natal, han dejado de existir (...).
"Mi obra literaria forma parte de la vasta literatura de inmigración, que hoy día se encuentra en todo el globo. Somos multitud los escritores extraviados de una civilización a otra, de su país al extranjero, de su idioma natal a literaturas ajenas, sin pertenecer, ni en alma ni en cuerpo, a ninguna otra entidad humana (...).
"Creo que no hay un puente mejor que la poesía para el diálogo entre los pueblos, especialmente en nuestra región y en nuestro tiempo, tan cargado de odio y con tantas agresiones".
Shlomo Avayou

Los Libros de la Frontera
El Bardo Colección de Poesía


Fuente: ELeM
Klaas Wijnsma y Santiago Montobbio en la Sociëteit De Witte de La Haya en noviembre 2015

ROMANCHE 

¿Qué es esa luz que tiembla, madre,
y me estremece cada tarde?
                         Es Santiago
Montobbio de Balanzó, que traía
el amor, el humor y el dolor.
                        Tenía
que morir solo, en verdad
solo murió.
                        Pero al menos
le lloro yo.

(Santiago Montobbio. Desde mi ventana oscura)


Klaas Wijsma ha fundado la Editorial Piaam con sede en Deventer, en los Países Bajos, sobre una poderosa piedra angular: su traducción al holandés de la poesía de juventud de Santiago Montobbio.

El trabajo de Klaas es impecable. Su pasión por la traducción literaria ha encontrado en la poesía de Santiago buena parte de su razón de ser. El libro que ha puesto en circulación desde los Países Bajos es un acontecimiento en ambas lenguas, en ambas culturas, la hispánica y la germánica. Una deslumbrante puesta en común de los temas humanos por excelencia: la muerte, el amor, el desamor, el sentido de la vida, que vetean la poesía de Santiago y que Klaas ha vertido, esenciales y bellos, al espíritu de su lengua materna: el holandés al que le ha nacido un espléndido poeta en 2016 gracias a la voluntad de ese extraordinario artífice de la lengua que es Klaas Wijnsma.

El libro se divide en cinco partes. En cinco poderosos títulos emanados de la poesía de Santiago Montobbio, donde siempre tirita el nombre: I Hospital de inocentes, II Desde mi ventana oscura (que da título al libro), III Lejos, IV Por la tarde gris, V La industria del corazón.

Vanuit mijn donkere raam / Desde mi ventana oscura... Un libro ventana para asomarse a la multiplicidad de los sentidos y a la unidad de conciencia humana subyacente en todas las lenguas del mundo. Un libro para  viajar hacia atrás en ese universo que es la poesía de Santiago Montobbio y releerla y descubrirla en plena juventud, poderosa, dolorida, iluminada y sombría. O para descubrirla y leerla en su presente eterno en esta versión holandesa llena de intencionalidad, de conocimiento, de creación, por parte del traductor, que así comunica con lo más intemporal, con lo esencial de la poesía de Santiago Montobbio.

Lo que ha intuido Klaas en la palabra de Santiago es, quizá, ese destello de perfección del espíritu humano, esa combinación del tiempo y del espacio en fusión misteriosa que le ha sido deparada al poeta de Barcelona. El mundo creado por Santiago es, existe, y Klaas Wijnsma lo ha descubierto no solo con admiración y deleite estético sino con esa sublime especie del amor con que Dante deletreó a Virgilio en su Comedia. Por añorarlo y llorarlo lo recreó en toscano. Klaas Wijnsma, en un presente de nostalgia de una lengua hacia la otra ha recreado en holandés a Santiago Montobbio, eterno y luminoso, desde su ventana oscura.

ROMANISCH

Wat is dat trillend licht daar, moeder,
dat me iedere avond huiveren doet?
                                 Dat is Santiago
Montobbio de Balanzó, hij bracht
liefde, humor en verdriet.
                               Hij moest
eenzaam sterven, en dat
is wat hij deed.
                                Maar om hem treurt
ten minste ik.

(Santiago Montobbio. Vanuit mijn donkere raam. Tr. Klaas Wijnsma)








He mirado en el fondo del caleidoscopio. Allí el juego incesante del cristal con la música de la luz. He descubierto que el color es una forma del espejo y que el cambio de una tonalidad a otra es la sucesión perfecta de una melodía secretamente ideada. Perplejo, atraído por un extraño placer, vi la declinación de los ocasos que fueron y los que serán, vi el contorno de un labio que me fue negado en un tiempo de difícil memoria, vi el curso migratorio de la mariposa monarca, vi el ámbar manchado del leopardo en la túnica de los monjes de Bután, vi el estrépito del colibrí al posarse de flor en flor, vi la danza diurna del girasol y el silencioso movimiento de la enredadera. Vi los mares árticos atiborrados de morsas, vi el habitáculo del cangrejo y la espuma surcando la playa, vi las flores del cerezo, la respiración contenida del que apetece morir, el sorbo último de aire del que se aferra con violencia a la vida. Vi en ese cristal de formas vivientes que giraban de acuerdo a una ley que desconozco, la mano deslizándose sobre el piano, las palabras hirientes, las sanadoras, las turbantes, las felices, las tristes, las palabras mil veces necesarias. Vi las canoas flotando a la deriva con orquídeas en los remos, vi el dialecto de los pájaros junto a la charca de barro húmedo, vi la comunión del león sediento con la alta jirafa. Vi las hojas del otoño junto a las tumbas de Hiroshima, vi las pieles curtidas, ajadas, maltrechas en Auscwitz, vi el terrible silencio en la región tibetana. Vi la rosa que sólo quiere ser rosa, el sauce que sólo busca mecerse ante la brisa, la lluvia persistente en la memoria de los tejados. Vi las pirámides, los sepulcros egipcios, los monumentos a los dioses que fueron hombres, vi el viento entre los pliegues de la Victoria alada de Samotracia, vi el sepulcro de Miguel Ángel y el suave mármol de la Pietà. Vi el tiempo irreversible que se lleva las cosas queridas, vi el desgraciado anhelo de perdurar en los días sucesivos que nos consumen y nos hieren y nos olvidan. Vi el orden y el desorden, los eclipses y los planetas, vi la sedosa nube, el fulgir de la estrella, el ondular de una luna sobre la humedad del estanque. Vi la alondra de Julieta y el ruiseñor de Keats, vi la cruz de Nietzsche y el anillo del César, vi la última palabra que pronunció Shakespeare. Vi la muerte, qué inquietud, qué desvelo. Vi la docilidad de la memoria, el ritmo y la espera, vi a un pájaro presenciando el incendio de las nubes, vi las piadosas columnas, las cuerdas del violín, la ansiada Roma. Vi las olas borrando mis pasos en el lienzo dorado de la arena.



Camino Crisálida... o el viaje de Gusapetón
Pablo Andrés Osorno Osorno
Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia
Antioquia, Colombia, 2014


Teje tejiendo
con hilos la vida,
capullos de seda
para el renacer.
(Pablo Osorno)

Pablo Osorno es un joven maestro de espíritu nacido en la bella tierra antioqueña. También es teatrista, profesor de arte en la Universidad de Antioquia, intelectual en busca del conocimiento, peregrino que añora la sabiduría original. Hijo de Pachamama como todos nosotros los que nos decimos hombres y mujeres, camina entre las verdades del corazón y de la mente con la mano abierta y los grandes ojos despiertos.
Conocerlo personalmente ha sido un gran enriquecimiento y leer su primera obra de dramaturgia individual un enorme placer. Antes de Camino Crisálida...o el viaje de Gusapetón, nos dice en la solapa del libro editado por el Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia, fue coautor de obras como Caperucita y la dulce historia de las papayas y De cristos y enojos. Ama hacer teatro para y con los niños y las niñas y estas páginas llenas de voces y melodías que se nos deslizan entre los dedos, por los ojos y hacia el corazón, son el más claro testimonio de su verdad.
Camino Crisálida... o el viaje de Gusapetón es un himno de preguntas inocentes y puras. Cotidianas y cósmicas. Cariñosas y esenciales. El pequeño Gusapetón se pregunta por el ser y por el antes del ser. Su amiga Marlombriz le perfuma la vida con su inocente amor. Mamapaná sabe muchas cosas, pero se le olvidan y hay que ayudarle a recordar y Elcygarra está en el camino de aceptarse y amarse a sí misma.
El teatro de Pablo Osorno es como él: un iniciado en verdades profundas, inocente habitante del paraíso, dialogante activo con la hoja del tabaco, con el rostro de la luna y con con el halo del sol eterno. Un ser de los Andes, con tanto oxígeno que podría refrescar los pulmones del mundo a través de esta obra teatral que acontece microscópica y universal en un árbol, sus raíces y frondas, sus murmullos y cielos atrapados.
El libro canta, como canta Pablo en lenguas originarias de América, canta en español pero lleva la melodía ancestral de nuestros abuelos y abuelas. Partituras y letras integran un apéndice de canciones compuestas por este artista polifacético, ser espiritual, hombre de tierra y ya por siempre, compañero.


Con Pablo Osorno en Caucasia, en la Universidad de Antioquia

Leyendo La hora de las gaviotas en Caucasia


Trasladar una poesía... Tan alada, tan liviana, tan sagrada... tan omnipresente en su cuna manantial, tan dispuesta al vuelo y fervorosa, tan limpia, tan alta, tan sencilla y tan pura, desinteresada... y tantos adjetivos que no necesita ni tampoco su poeta porque ambos son, en el buen sentido de la palabra, buenos.
Y ella y él son para todos. De Asturias para cada rincón del planeta. Del todo Norte al todo Sur, y al Oriente y al Poniente. A todo viento y a todo centro. A toda vela y a toda alma.
En tres días de junio de 2016, esa poesía fue y se escuchó en la hermosa Antioquia: en Medellín y en Caucasia. En las aulas y en la tierra e inaudible y sonora en el cielo, en esas nubes de doble fondo que solamente tiene Colombia.

En los siguientes videos, Wilson y Karla se escuchan a través de los versos de Aurelio González Ovies. Y claro, es Aurelio el que se escucha en esas jóvenes voces colombianas. Y a todos, GRACIAS.




Con Wilson Pérez Uribe en la Universidad
El III Encuentro Regional de Investigación, Educación y Lenguaje reveló una gran riqueza de propuestas y no tardó en convertirse en sonrisa. En felicidad por compartir la palabra, la inteligencia, la poesía, por saberse vivos y seres con vocación de belleza. La Facultad de Educación de la Universidad de Antioquia es ya un presente esperanzador para un mejor futuro. Caucasia, junio 2016: Una Fiesta de Palabra.



El anillo de César en nuestra apuesta por los clásicos en Caucasia

Ha sido una oportunidad extraordinaria presentar la conferencia Una apuesta por los Clásicos durante la inauguración del III Encuentro Regional de Investigación, Educación y Lenguaje de la Universidad de Antioquia en Caucasia. La nueva biblioteca de la ciudad albergó el entusiasmo y fervor de los jóvenes que provenientes de las distintas regiones antioqueñas, se dieron cita en la acogedora ciudad del Bajo Cauca.
Agradecer a Wilson Pérez Uribe el haber propiciado este encuentro y a la profesora Diela Betancur el haberlo hecho posible, es para mí ocasión de compromiso para seguir hermanados en este empeño de llevar a las aulas lo mejor de la cultura universal, a través de los mejor preparados profesores de Iberoamérica. La entrega y compromiso de esos jóvenes que aprenden a educar son la mejor de las noticias. ¡Viva Caucasia, viva Antioquia y viva Colombia!



Con los magníficos organizadores del Ecuentro y nuestros anfitriones en Caucasia

Vista del auditorio antes de comenzar

Con Wilson Pérez Uribe y los libros de los poetas Santiago Montobbio y Aurelio González Ovies

Llegó el día anhelado desde agosto 2015 y Wilson Pérez Uribe y y nos encontramos en Medellín en la Universidad de Antioquia. Gracias a la profesora Diela Betancur que integró mi conferencia Una apuesta por los clásicos en el III Encuentro Regional de Educación, Investigación y Lenguaje, a desarrollarse en Caucasia del 3 al 4 de junio, est Encuentro en la Voz y en la Mirada pudo ser.
La invitación a la Palabra fue enunciada por Wilson Pérez Uribe, con un hermoso y breve texto, que reproducimos aquí:

El mundo hoy parece más real, más vivido, más carnal. La respuesta está en la brisa sobre la copa de los árboles, en las charcas cual espejos de agua, en el cielo teñido de nubes ligeras. La respuesta hoy, también, está en la voz y en la mirada. Porque las palabras no son sólo la música verbal con la que sobrevivimos, las palabras tienen ojos y labios, por eso podemos contemplar lo otro de las cosas, por eso podemos balbucear sobre el aire o el ardor después del beso.

Hoy celebramos a la palabra múltiple, aquella que sin decir ya dice.

La palabra que busca su habitáculo en el interior de cada ser.

La palabra que clama y nos reclama.

La palabra se aprende no en un lugar compartido, sino en los espacios donde los ojos no alcanzan a ver.

Las palabras, en fin, son ritmo y respiración, son agradecimiento y tortura.

Hoy, en la claridad de este instante, las palabras sólo quieren ser Voz y Mirada.

Yo pude hablar de cómo conocí la poesía de Wilson, como antes había conocido la poesía de Santiago Montobbio y Aurelio González Ovies. Leímos poemas de los tres autores, en una coexistencia maravillada de emociones engrandecidas por los asistentes de la Universidad y por los amigos del joven poeta colombiano: Don José Raúl Jaramillo y Don Germán Isunza, quienes nos deleitaron con su sabiduría y conocimiento de las letras españolas.

El tiempo fue generoso para poder hacer una entrega muy completa de la obra y datos biográficos de los importantes autores españoles que convocamos en este encuentro.  Los poemas de Santiago maravillaron a los asistentes con su sencillez y con su hondura. Los versos de Vengo del Norte, de Aurelio González Ovies, resonaron en este hermoso sur y en las paredes de la Universidad de Antioquia. Rematamos con la lectura de Clima, de Aurelio Arturo, el gran poeta colombiano, que en alma parecía dar la fraternal acogida a la palabra de España en el país del viento.









La periodista Eliana Hernández entrevista a Wilson Pérez Uribe a propósito del III Encuentro Regional de la Universidad de Antioquia, el 4 de junio de 2016.

El 2 de junio tendrá lugar la conferencia Un encuentro en la voz y en la mirada, a cargo de la escritora mexicana María García Esperón, en la Facultad de Educación de la Universidad de Antioquia en Medellín, Colombia.
Dentro del marco del III Encuentro Regional de Investigación, Educación y Lenguaje, en esta oportunidad, que ha sido gestionada por el joven poeta colombiano Wilson Pérez Uribe, se presentará al público colombiano la obra de los poetas Santiago Montobbio y Aurelio González Ovies. 
Voz y Mirada es un proyecto iniciado en 2009 por la autora mexicana, animado por acercar vivencialmente a poetas y lectores de España y América a través de la creación de videopoemas. La evolución del proyecto llevó a las personas involucradas al conocimiento profundo de la obra de varios autores, siendo las de Santiago Montobbio y Aurelio González Ovies las más difundidas. La meta que no cesa de perseguir el proyecto Voz y Mirada es la de dar a conocer la obra de los poetas españoles en los países americanos, no solamente en medios académicos o de alta cultura, sino entre la sociedad en general, por eso se ha valido de las herramientas que brinda youtube para poner la poesía al alcance de todos.
Así, en la presentación de la Universidad de Antioquia se proyectará algún videopoema pero se privilegiará la emoción de la presencia y el poder entregar esos poemas que han sido videograbados de la manera más sencilla y directa y también, más personal. La lectura de poemas tendrá así una especial dimensión y una significación profunda en un Congreso que reflexiona sobre la creación de lectores de literatura.





Y encuentra a Andrajandra en la Sección niños de lahermosa librería de la calle Fernando el Católico!




Wilson Pérez Uribe, estudiante de Licenciatura en Humanidades, Lengua Castellana, en la Universidad de Antioquia, habla de su aproximación a Chantal Maillard al tiempo que invita a la lectura de  esta importante poeta y filósofa. La palabra que invita es un proyecto del Sistema de Bibliotecas de la Universidad.