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24 de abril de 2011

Un poeta adulto con ojos de niño

24/04/2011

Un poeta adulto con ojos de niño
Aurelio González Ovies, poeta y profesor, en la plaza de El Carbayo. :: SERGIO LÓPEZ
Si la infancia es la patria de todos los hombres, la de Aurelio Ovies está fuertemente asentada en lo que él mismo define como «un paraíso». Y es que Bañugues, uno de los más bellos rincones de la comarca avilesina, y probablemente el asentamiento humano más antiguo del concejo de Gozón, es el lugar «donde nací y transcurrieron las cosas más importantes de mi vida». Lo dice un hombre cuyas reflexiones son reposadas, propias del quien ha visto mucho y lo ha leído todo. «Eso es una exageración, pero sí que es verdad que tengo esa costumbre desde pequeño... y que he hecho mi vida en torno a los libros», asegura no sin cierta timidez.
Y es que Aurelio es poeta por vocación, desde los doce años. Empezó escribiendo lo que el denomina ripios de la edad, basándose en la poesía que estaba a su alcance: Bécquer, Campoamor, Machado, Gloria Fuertes... y Miguel Hernández; su vida y su obra fueron lo que le cautivaron de este género literario. Tiene muy buenos recuerdos de sus primeros profesores, en las Escuelas de Bañugues, con especial predilección por dos de ellos: Jesús Cobas y Antonio Casín, que supieron inculcarle el amor por la literatura. Eran tiempos en que la ESO ni se imaginaba, y que Aurelio en cierto modo añora, porque daba una base de conocimientos más aceptable que el actual.
El BUP también era una opción «mucho mejor que el Bachiller actual», afirma. Y habla sabiendo lo que dice, puesto que profesionalmente se dedica a la enseñanza universitaria. Cree que si a un estudiante no se le da una buena base en Primaria y Secundaria, la Facultad no va a hacer ningún milagro. En su departamento, Filología, el panorama podría parecer más benigno. «Hay un montón de rebotados de otras carreras, y eso se nota mucho cuando les preguntas si leyeron 'El Quijote'... no es raro que nadie en el aula levante la mano», aclara de modo ilustrativo. Pero contra el alumno adocenado, hay siempre un contrapunto: el vocacional, que se esfuerza por aprender y conocer. «Eso siempre te da la esperanza de que la Universidad vuelva a ser un lugar donde nosotros, los profesores, no seamos los que tiremos del carro, sino que sean los alumnos los protagonistas».
De todas formas, Aurelio nunca ha sido el clásico 'profesor hueso' que llena de ceros los expedientes. Sus muchos alumnos certifican que es un 'buenazo' al que le da rabia suspender a chicos que, por lo general, no superan los 19 años. Da Latín, una asignatura con mala prensa que él cree que debería ser una base ineludible no solo en Filología, sino también en Historia.
Le gusta proponer textos fáciles, no todos los alumnos entienden con fluidez a Cicerón, por ejemplo. También busca en el día a día en el aula que sus alumnos aprendan cosas relacionadas con la arqueología, la cultura tradicional, las costumbres...
Con todo, Aurelio Ovies reconoce que llegó a la enseñanza «por cosas de la vida». Una beca de investigación, recién terminado Quinto y compaginada con el CAP (Curso de Aptitud Pedagógica) le hizo empezar a dar clases en la Facultad. A eso se suma que fue vicedecano de Filología con poco más de 35 años, algo bastante inusual en el mundillo universitario, pero que a él no le parece importar.
La precocidad, en todo caso, es algo que este gozoniego lleva en las venas. En 1989 publicó su primer poemario, 'Las horas en vano', un libro del que no aclara si está muy satisfecho o no, pero del que no cabe ninguna duda que de que ocupa un lugar en su corazón. «No sé si hay mucho de mi en 'Las horas...', porque uno cambia con el tiempo», asevera para continuar con este razonamiento. «Uno siempre es el mismo, pero también hay que tener autocrítica; yo sé que no todo lo que he hecho soporta bien el paso de los años y de los libros».
Toda esta modestia, un tanto desarmante sabiendo que sus lectores son muy fieles, se disipa al hablar de 'Nada', un tomo editado en el año 2000. Su salida al mercado coincidió con el deceso de la autora de la célebre novela homónima, Carmen Laforet, y también con el de la propia madre de Aurelio. «Es un poemario duro, que expresa cómo me sentía entonces» relata con voz emocionada. El propio título explica el nihilismo y el dolor que encierra el volumen, una época «difícil», según refiere escueto, pero de la que siempre, mal que bien, se sale.
Hoy, Aurelio Ovies se ve ante todo como poeta. Ha publicado diez obras más, algunas para un público tan exigente como el infantil. Le gusta cómo interpretan las cosas; aunque es adulto intento tener ojos de niño al escribir. En castellano o asturiano indistintamente «porque todo es poesía», concluye rotundo.

Fuente: El Comercio

27 de marzo de 2011

Tiempo, de Fernando Fernán Gómez


Tiempo, de Fernando Fernán Gómez

Voz: José Sacristán
Audio extraído del vídeo Homenaje a las Madres de Plaza de Mayo. Realizado por Emilio Cartoy Díaz. TEA Imagen. RadioTEA. Masato SRL.
(http://www.youtube.com/watch?v=hI-dOIEZ450) del canal de youtube de jarodotty

Música: In the Mood For Love (BSO) Yumeji's Theme by Shigeru Umebayashi

Realización: Catamaram

21 de marzo de 2011

Los chicos mexicanos recitan poesía española


El pasado 2 de Marzo a las 17 hrs, los alumnos de 3o. de Secundaria del Centro Educativo Naciones Unidas, nos deleitaron con poesía española.
Federico García Lorca, Manuel Benítez Carrasco, José Zorrilla, Rafael de León y el mexicano Pepe Alameda dieron las palabras. Los chicos se comprometieron a vestirlas de emociones.
Entre todos decidieron el vestuario: andaluz de principios del siglo XX con un toque a la usanza flamenca. Y la tarde se engalanó con estas voces nuevas de jóvenes que lograron transmitir la emoción, el color y las pasiones de un tiempo y un lugar que también son los nuestros.

Andrea: "La luna vino a la fragua con su polisón de nardos"

Andrés dice los versos de José Zorrilla





Paulina: "Su luna de pergamino, Preciosa tocando viene".


Vanessa: "Verde que te quiero verde..."

"La lírica joven busca poemas imaginativos, rompedores, vuelve la libertad expresiva"

ANTONIO COLINAS Poeta. Presentó en Oviedo «Obra poética completa»

Oviedo, M. S. MARQUÉS 

Antonio Colinas (La Bañeza, León, 1946) acaba de cumplir 65 años y celebra su jubilación con un nuevo libro: «Obra poética completa», editado por Siruela, donde reúne dieciséis poemarios y con ellos 45 años de poesía. Instalado desde hace algunos años en Salamanca, el autor de «Sepulcro en Tarquinia» vivió en Ibiza más de veinte años, donde encontró un paisaje que le fue atrayendo por contraposición a la aridez de la tierra leonesa. «Obra poética completa» se presentó la pasada semana en la librería Cervantes de Oviedo. 

-¿Qué novedades incluye el libro? 

-Son 16 poemarios, y entre ellos hay dos nuevos que no estaban publicados. Uno lo estaba parcialmente, que es «La viña salvaje», y el otro, «Laberinto invisible», es totalmente inédito y es un libro que está todavía abierto. El título «Obra poética completa» es orientativo porque es completa hasta ahora, pero puede crecer. Es una edición que he cuidado mucho, la he preparado sobre los manuscritos y los cuadernos originales y eso también me permitió rescatar algunos poemas que no había recogido antes. 

-¿Incluye todo lo escrito? 

-Escribo poesía desde los 16 años y tengo en mi archivo cuadernos que siempre estoy pensando si es mejor romperlos o mantenerlos. Es algo muy vivo, son poemas muy machadianos o muy a lo Blas de Otero, con las influencias propias de aquellos días, muy neoclásicos. La duda siempre está presente. 

-¿Cómo ha sido el cambio experimentado por su lírica? 

-Soy un poeta que tiene ya una cierta voz, pero una de las cosas que me ha sorprendido de esta recopilación es que hay varias voces y que cada libro tiene su personalidad, su entidad, empieza con ese tono mío muy apegado a la emoción, a la intensidad. Luego hay una etapa irracionalista, la de «Sepulcro en Tarquinia» y «Truenos y flautas en un templo», para evolucionar hacia el pensamiento, la meditación. Después viene un libro clave que es «Astrolabio» y «Noche más allá de la noche», muy medido, muy rítmico. La última etapa se podría reconocer como humanista, de regreso a la realidad, de abordar los grandes temas de nuestro tiempo. 

-¿Qué tal envejece su poesía? 

-Creo que bien. Puede que haya sido más llamativa o más chocante en los años sesenta, cuando la crítica señalaba que yo seguía una vía neorromántica en la línea de los románticos europeos; entonces costó entender esa que iba a ser mi voz y que he procurado mantener. A estas alturas creo que se entiende mejor mi evolución. 

-¿Qué caracteriza esa evolución, amén de un acercamiento a la emoción y a la ética? 

-Hay un momento primero en que me pongo a tono con la poesía de entonces porque era muy necesario ese cambio de lenguaje, esa búsqueda de una palabra poética más libre, más imaginativa, con una presencia de la cultura a veces desbordada, pero que era necesaria después de las dos grandes corrientes imperativas que se habían dado después de la posguerra: el neoclasicismo y la poesía social. Había un grupo intermedio que fue el grupo «Cántico» con el que sintonizó esta poesía que nacía y que era más lírica, más esteticista. 

-¿Sigue los pasos de la poesía que hacen los más jóvenes? 

-Observo, desde hace cinco o seis años, una disparidad en las estéticas como si se estuvieran buscando caminos nuevos. Se busca un poema más imaginativo, vuelve otra vez la cultura, lo metafísico, lo que entendemos por poemas rompedores muy apegados al mundo de la imagen, es decir, vuelve la libertad expresiva y no sabemos en qué se van a decantar las corrientes que se observan. 

-Usted, como jurado de los premios, siempre ha apostado por el coreano Koun. ¿Por qué le gusta? 

-Es un gran poeta, de obra muy amplia, y ha tenido una vida muy unida a lo que fue el pasado siglo. Fue monje budista diez años, pero también fue un luchador político contra la dictadura de su país, estuvo preso y condenado a muerte y ahora se le reconoce como el poeta nacional de Corea. Estos últimos años siempre ha sido finalista en el premio Nobel. 

-Lleva 17 años participando en los premios, ¿introduciría algún cambio? 

-Los premios han sido una gran obra de Graciano García. Ahora hay una nueva dirección que sabrá encontrar el mejor camino, quizá se puedan abrir todavía un poco más las candidaturas. Creo que son unos premios con un listón muy elevado. 

-El libro incluye un poema dedicado a Graciano García. 

-Sí, es un poema que nace de la amistad, está escrito aquí, en Oviedo, y lo escribí un poco para mí. Lo desencadena el hecho de que yo sabía que estaba pasando unos momentos difíciles familiarmente, fue en esa encrucijada cuando él se jubila, aunque no se ha jubilado. Preparando esta edición me parecía que había resistido el paso del tiempo y que debía de ir ahí por ser un poema cívico, más allá de la amistad. Es un homenaje a un ser humano en una etapa crucial de su vida. 

-¿Es la poesía el género literario por excelencia? 

-Pienso que sí por esencial y porque va unida al ser humano desde los orígenes, cuando se escribían los poemas babilónicos o griegos. Era una forma de conocimiento. El poeta tiene que decir en muy pocas palabras lo que el novelista dice en muchas, son dos ritmos distintos. La poesía tiene esa capacidad de síntesis, esa tensión, ese fulgor y de ahí viene la dificultad.


Fuente: La Nueva España

6 de marzo de 2011

"Acaso la poesía sea un poco de calor contra la dureza de la vida"

06.03.11 - 02:08 - PACHÉ MERAYO | GIJÓN.

«La poesía acaso sólo sea eso: un poco de tibieza o calor contra la dureza de la vida o de la muerte. Huellas de una luz que nos enseñó a ser y a conocer, a vivir en lucidez y en plenitud, a sanarnos y a salvarnos un poco». Habla así Antonio Colinas (León, 1946) después de tocar la piedra caliente en la que llevaba todo el día reposando el sol justo la tarde en que puso el punto final al prólogo con el que advierte al lector sobre lo que ha compendiado bajo el título de Obra Completa que acaba de ver la luz. 17 libros, escritos durante 45 fructíferos años de un viaje creativo que no cesa. Un buen número de poemas que no llegan solos. Al nuevo volumen han acudido varios inéditos y otros revisados para la causa que no es otra, como dice el propio poeta que enfrentarse globalmente al tema central de su poesía. Y este es, «al margen de haber sido un medio poderoso para desarrollar mi vocación y la búsqueda de la plenitud del ser», es en esencia, «el diálogo». Un diálogo que habla con el paisaje de su tierra y que conversa, además, con la naturaleza, la mujer, el amor, la realidad y el Mediterráneo.
Poeta, novelista, ensayista, traductor y periodista, que ha recibido, entre otros importantes galardones, el Premio Nacional de Poesía (1982), lleva años poniendo nombre propio al Príncipe de las Letras y de esta relación nació una amistad y de la amistad uno de los poemas que se suman a su 'Obra poética completa'.
Dedicado al creador y hoy director emérito de la Fundación Príncipe de Asturias, Graciano García, se titula 'Hay una luz que viene de los montes' y es más que un homenaje, una oda a su destinatario al que define como «un hombre libre», un hombre de esta tierra, que «dio a los sueños más altos realidad hermosa y honda».
Fiel a una voz poética que despertó temprano en las entrañas de 'Poemas de la tierra y de la sangre' Colinas defiende la historia del olvido y advierte de que «si un día la niebla regresara / con sus olvidos hasta esta ciudad / que él hizo suya y nuestra en los afectos; / si pensáis que la niebla o que los años / pudieran ocultar el bien, sus obras, / sabed que siempre manará muy viva / ardiente en la verdad de los silencios- / la fuente de su ejemplo, que dio frutos».
Se suman estos versos, que llevan nombre propio a la experiencia de vivir que mana toda la obra del poeta leonés, «fundamental para entender la lírica contemporánea en lengua española».
Publicado por Siruela, este compendio de vida y poesía llega al lector evuelto en un bello retrato de Simonetta de Vespucci, musa de Botticelli y del Renacimiento. Tras ella, además de los 17 libros, Colinas aporta el contenido de dos manuscritos rescatados, ampliados y pulidos. Se trata de 'La viña salvaje, que, está en los cajones de su vida desde 1972. Aquel año veía la luz el poemario 'Truenos y flautas en un templo', que acoge también este nuevo libro de viejos y nuevos versos ordenados cronológicamente y cerrados con 'El laberinto invisible'.
Bajo ese título Colinas abraza sus últimos poemas inéditos, escritos algunos en su último viaje a China y que dejan transparentar cierto sedimento oriental, fácil de observar en su última obra en la que ha ido despojándose «de la palabra hueca y tensa, en busca de un laberinto de quietud invisible», como él mismo reconoce. Y, entre medias, 'Noche más allá de la noche' (1980), el libro que, en más de una ocasión ha dicho que elegiría de entre todos ellos «por pertenecer a una etapa vital muy dura y extrema».
En 'Obra poética completa' también están el 'Libro de la mansedumbre' (1997), 'Los silencios de fuego' (1992) o 'Tiempo y abismo' (2002), entre otros. Uno y otros van dando forma a la cartografía poética por la que ha ido viajando «paso a paso», como decía María Zambrano al hablar de Colinas. Una cartografía en la que no sólo ponen monte y valle las palabras. También sus lugares reales, las calles de su ciudad, y las de Salamanca, Córdoba, Italia, las de Ibiza. Y del mismo modo están en sus versos las huellas de Hölderlin, Juan Ramón Jiménez, Rilke, María Zambrano, Machado, Vicente Aleixandre, Montaigne, Homero, Jung y hasta Cervantes.

Fuente: El Comercio

5 de febrero de 2011

Encontrar un sueño y Silencio azul, de Eusebio Ruiz, en su voz


Encontrar un sueño

Cuánta gente dispersa en medio de la noche
bebiéndose en botella la piel de los veranos.
Bajan de las farolas colores de verbena
que bailan en la plaza la música de un tango.

La toca un bandoneón pintado en el asfalto
si usted no se lo cree, es que está muy borracho.
Recupérese amigo, viva para contarlo
que en días como éste puede encontrar un sueño
en la mesa de al lado
beberlo en un café de estrellas bien cargado
suave cerrar los ojos y en el amanecer
durmiendo sobre olas
salir de aquí, volando

Silencio azul

Desde ese mar cercano de tu norte
llega mi corazón a tus orillas
para entregarle al viento las palabras
en el silencio azul de las mareas.

Vienen ebrias de luz mis emociones
para oír en el canto de tu voz las caracolas.

Me bautizo en tus aguas Mar Océano
y en la danza infinita de tus olas.

Testigos de este día sean las piedras
de un pueblo en que habita la leyenda
y el tiempo que deshace sobre el mundo
el vuelo misterioso de los pájaros.

(C) Eusebio Ruiz
Encuentro Poético Literario en The Class Pub (Gijón)
30 de abril de 2010

3 de febrero de 2011

A la orilla de la hora, de Julián Ibáñez Sáiz


Lo leí de algún poeta
y lo he tenido presente:
siempre se muere el reloj
aunque se muera a deshora
a la orilla de la hora
y del minuto siguiente.

Qué lindo es lo que es sencillo
y que al leerlo se entiende
El amor que pide el beso
por su peso se sostiene.
No le busques aderezos
que ni los tiene ni quiere.

(C) Julián Ibáñez Sáiz
Voz: María García Esperón
Música: Tientos. Paco de Lucía.
Fotos: Cañete, Cuenca. Anabel Sáiz Ripoll
MMXI

28 de enero de 2011

Sara Herrera Peralta

Versos de la ciudad entre brumas

Sara Herrera Peralta presenta en Avilés el poemario «Provocatio», que obtuvo el último premio «Ana de Valle»



S. FERNÁNDEZ
Los versos de Sara Herrera Peralta (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1980) son brumosos. Lo dijo ayer la poetisa avilesina Esperanza Medina, que bautizó «Provocatio», la penúltima obra de la andaluza. Herrera Peralta se hizo el año pasado con el premio «Ana de Valle»: tres mil euros, edición de libro y la concejala de la Mujer, Paula Bartolomé, añadió con satisfacción que el poemario ganador desde hace un par de ediciones «también se distribuye», es decir, intenta salir del circuito oficial y conquistar otros escenarios literarios.

El libro de Sara Herrera Peralta sorprendió al jurado del galardón avilesino -sólo apto para mujeres-, comentó Esperanza Medina, «por la forma en que aparece la rutina, lo cotidiano, en cada uno de los versos». De hecho, en «Provocatio» se habla de la colada, de comprar en Mercadona, de comer una hamburguesa en el Mc Donald's. De la vida real y también de la desesperanza. Esperanza Medina confesó que le había costado encontrar «un atisbo de esperanza» en los poemas de la escritora andaluza. En «Lección de anatomía» Herrera Peralta escribe: «¿Has visto, hijo, cuánto cuesta la vida / ganarse la vida, ser algún día un médico, / un maestro, abogado, un dentista, llegar a ser, al fin y al cabo?»

La autora cuando tomó la palabra se defendió, a su modo, del análisis que había hecho Esperanza Medina: «Yo sí que creo que hay esperanza. Me dicen que la mía es una poesía pesimista, pero yo digo que no, que es realista», comentó. Y entonces bosquejó un mundo con grietas, «con estrés, violencia...» Al final admitió que habla de todo esto, «pero con ironía». Herrera Peralta confesó que lo suyo «no es hablar de los propios poemas» y es que cree que todos «están sujetos a todas las interpretaciones posibles», aseguró.

«Provocatio» es una larga lista de personajes -«entre reales y ficticios»- que pueblan versículos que emparentan la creación de Herrera Peralta con la poesía en prosa.

La escritora andaluza no es nueva en el mundo literario. Escribe poemas «desde siempre» y todos estos años empeñados en la versificación han dado frutos tan diversos como «La selva en que caí», «De ida y vuelta» y «Sin cobertura». Cuenta con los premios «Voces Nuevas», «Martín García Ramos» y, ahora, «Ana de Valle». Herrera Peralta forma parte del catálogo de La Bella Varsovia, un grupo poético de largo recorrido que suma obras de autoras tan destacadas como las asturianas Sofía Castañón o Laura Casielles. «Provocatio», sin brumas, comienza ahora su carrera. 


Para más información podéis visitar su página web y su blog 

La colada

Imaginar la eternidad
desde la terraza
de un décimo piso.

Las palabras tienen el vértigo
que sientes
al divisar la muerte desde arriba.

El eco chirría,
nunca el silencio
fue tan revelador.

Somos cáscara,
algo que cuelga con pinzas
en el tendedero,
movidos por el aire,
hartos de tanto miedo.


Del poemario Provocatio

24 de enero de 2011

Imagina, de Lucía Aranaz


Lucía Aranaz es una joven, muy joven poeta española. Su mirada hecha palabra nos prendió en su magia desde la primera frase. Siguiendo su sombra clara nos perdimos para encontrarnos en esos caminos de agua que imagina. (MGE)


Caminos de agua. Caminos de agua cristalina y turquesa. Fondos de vida en las fosas de agua dulce, profundas, muy muy profundas y azules. Arena púrpura en la noche, arena fría con reflejos de estrellas. La luna grande, líquida y llena. El olor salado por el día, con la luz más blanca del mundo, con tus ojos más castaños. Volar un rato a cámara lenta, bajo el agua y que ondulen los cabellos entre los peces, como otros peces más. Cerrar los ojos y encontrar rojo el paisaje abstracto de la nada. Dormir a la intemperie, con el crepitar del fuego que le habla a la luna y le regala su aliento. Despertar en un abrazo, de sol y de calma, y después volver. Volver al invierno.




(C) Lucía Aranaz Sánchez
Voz: María García Esperón
Música: Chris Spheeris
MMXI

22 de enero de 2011

Hallados 170 bosquejos del trabajo poético de Miguel Hernández

El material, encontrado en Archivo Histórico de Elche, está relacionado con distintas etapas de la vida del poeta.


21/01/2011 21:46  Alicante
Un total de 170 apuntes o bosquejos del trabajo poético de Miguel Hernández, entre ellos octavas inacabadas o tachadas y metáforas y versos sueltos, han sido hallados en el Archivo Histórico de Elche por la profesora titular de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Alicante, Carmen Alemany.
El material ahora hallado está relacionado con distintas etapas de la vida de Miguel Hernández, mayoritariamente con su juventud, cuando publicóPerito en lunas, y con el periodo de la Guerra Civil, según han informado fuentes académicas.
Una de las principales novedades del hallazgo, cuyo contenido ya fue adelantado durante un reciente congreso hernandiano, es, según la profesora, "el insistente y voluntarioso trabajo de creación" de Miguel Hernández, con "páginas y páginas en las que traza imágenes y escribe metáforas y versos sueltos".
Los textos, que se hallaban en el Archivo Histórico de Elche, desvelan "la riqueza del proceso creativo del poeta"
En definitiva, se trata de "ejercicios literarios que le servían de aprendizaje poético y de referente para componer sus poemas", ha explicado Alemany, directora del Centro de Estudios Iberoamericanos Mario Benedetti de la Universidad de Alicante y autora de varias ediciones sobre la obra de Hernández.
Los textos, que se hallaban en el Archivo Histórico de Elche, desvelan, a juicio de Alemany, "la riqueza del proceso creativo del poeta", cuya obra, "al contrario de lo que sostenían los investigadores, es fruto de una profunda meditación y de un trabajo exhaustivo hasta llegar a la versión definitiva del poema".

Octavas tachadas

Aunque lo ahora descubierto no son textos esenciales de Miguel Hernández, "sí son fundamentales para el estudio de su obra, porque complementan lo que ya sabemos del autor y de su forma de hacer poesía", ha manifestado la profesora alicantina.
Entre los textos hallados, también destaca "una sucesión de ideas e imágenes separadas por guiones que permiten hacerse una idea de la temática y el enfoque del poema, así como textos casi acabados o terminados, como algunas octavas que el autor tachó completamente".
Como ejemplo de los primeros, Alemany ha destacado una reflexión que el poeta oriolano escribe sobre el valor de la imagen en la poesía: "No me deja estar la imagen hasta que no la escribo".
Su parecido con Lorca y Neruda, a uno físicamente y al otro como voz poética, es otro de los temas que aparecen en el material rescatado por Alemany, donde Hernández reivindica su "derecho a merecer".
"Es posible -escribe el poeta- que esta voz se parezca a otra cualquiera, presumo yo que sí, pero qué culpa tengo de que mi rostro sea como el de Federico, de que mi paso tenga que ver con el de Pablo. Aún estoy mas me merezco, mas me merezco más y más te pido, me merezco a la esponja, me merezco a la arena...".

8 de enero de 2011

Redescubriendo a Lorca


PRIMER BORRADOR

Hallan el original de un poema de Federico García Lorca en la biblioteca del Congreso de EEUU


08.01.11 - 13:07 - 

3 de enero de 2011

Déjala estar, caminante, de Francisco Álvarez Velasco


Déjala estar, caminante.

Tan de oro
en la rama más alta.
Dulce trino en la tarde,
su aroma.

La luz final que te regala el árbol
ya entrando hacia su sueño.

(C) Francisco Álvarez Velasco
Memoria de la sombra
Colección abeZetario. Poesía
Diputación provincial de Cáceres
Institución Cultural "El Brocense"

Voz: María García Esperón
Música: L. Einaudi
Foto: MGE
MMXI

28 de diciembre de 2010

Canción 4 para María, de Antonio García Teijeiro


Y dime, María,
¿a dónde has llegado?
Con voz melodiosa
el verso has besado.

¿Qué ves en la sombra?
¿Quién roba las alas
de versos como aves?
Lo sabes y callas.

Y dime, María,
¿quién huye del agua?
¿Los versos de niebla
que sueñas callada?

Callada, María,
callada tú sabes
que todo en tu vida
se ha vuelto palabra.

Palabra con brío.
Palabra regada.
Palabra encendida.
Palabra robada.

Palabra, María,
que riegas sin agua.
Palabra que el tiempo
esconde en su máscara.


(C) Antonio García Teijeiro
Canciones para María
Voz: María García Esperón
Música: Heitor Villa-Lobos
MMX

27 de diciembre de 2010

Memoria de la sombra, de Francisco Álvarez Velasco



Ponerle un nombre a quien no habías visto
pero te llega en sueños
con todo su cansancio
y se parece a ti.

Darle un rostro, unos ojos,
oído, gusto, olfato, piel,
un cuerpo entero, en suma,
y ponerle la mano por el hombro.
Darle el agua y el pan
y enseñarle el camino
para empezar nuevamente la vida.

Con él sentir el tacto de la piedra
como una mano tibia
que te está convocando
y esperar con paciencia
a que le crezca el musgo
o una brizna de hierba.

Cerrar los ojos y apuñar la nieve
de la infancia.
O abrir mucho los ojos
y conducir el sol con un espejo
por la alta espadaña,
por los pozos más hondos.

Oler el sol, la paja, el barro, el agua
en los adobes del verano ardiente.
Morder el dulce cornezuelo.

Escuchar cómo afila tu padre
la cuchilla de la garlopa
y ahora brota la luz en las virutas.

Oler los trigos que segaste,
apretar con los dientes
la cuerda de los sacos
y oír el agua del molino
en la hogaza partida.
Oler la mano de tu madre
saliendo de la artesa.

Escuchar cómo
se diluye la noche por los nidos
y empiezan ya los pájaros.


(C) Francisco Álvarez Velasco
Memoria de la sombra
Cáceres, Institución Cultural "El Brocense", AbeZetario, 2010.
Voz
María García Esperón
Música
Cavando en mi interior. Taranta
MMX

12 de diciembre de 2010

Pinar, de Francisco Álvarez Velasco


Te amé cuando la tarde
caía en oros sucios.

Te amé mientras mirabas
más allá de los pinos
cruzar a los vencejos.

En sus alas, la noche.

Y, en tu mirada azul,
todavía el volar de las alondras.

(C) Francisco Álvarez Velasco
Noche
IX Premio Internacional de Poesía Antonio Machado en Baeza
Voz: María García Esperón
Música: Jim Brickmann
MMX

Antonio Gamoneda en México: noviembre 2010


Antonio Gamoneda lee su poesía en México, video realizado por La Otra Revista de Poesía + Artes Visuales + Otras Letras.

Nacimiento de Don Álvaro de Luna, de Julián Ibáñez Sáiz


Murmullos en el lugar,
que arropado por murallas
ha nacido natural
quien condestable será
valido del Rey de España.

El pueblo está en movimiento
engalanando la villa,
gritando a los cuatro vientos
que Cañete en esos tiempos
fue el corazón de Castilla.

Ya suenan los añafiles,
las zambombas, los timbales,
a la luz de los candiles
anunciando los clarines
los fuegos artificiales.

Porque ha nacido el de Luna
y no lo esperaba nadie,
el que implantara la ley
que le hiciera al rey ser rey
y acatarla a los feudales.

(C) Julián Ibáñez Sáiz, 2009
Voz: María García Esperón
MMX

10 de diciembre de 2010

Tiene caminos la tarde (Canción 1 para María), de Antonio García Teijeiro


A María García Esperón, que recorre 
los caminos de la tarde, 
rompiendo la monotonía 
con la emoción de los versos.

Antonio García Teijeiro


Tiene caminos la tarde
que recorren en silencio
nuestras pasiones y penas,
nuestras sombras y recuerdos.

Y cuando a veces te pierdes
y miras hacia lo lejos,
solo ves oscuridad
porque te faltan los ecos.

Entonces, tú te detienes
y te acuerdas de unos besos
que dejaron en tu rostro
con calidez ciertos versos.

Y calmas tu sed de luz
para buscar esos sueños
que la palabra y su voz
hacen que vivas por dentro.

Tiene caminos la tarde,
caminos que yo recuerdo,
caminos, poemas vivos,
que en un susurro te ofrezco.


(C) Antonio García Teijeiro
Voz: María García Esperón
Música: The nightingale. Floraleda Sacchi harp
MMX

6 de diciembre de 2010

Vivir para sentir: Victoria Díaz sobre Aurelio González Ovies

Victoria Díaz se dedica al turismo y ha vivido los últimos 8 años en Alemania. Actualmente reside en Madrid. Posee una mirada poética que se pone de manifiesto en sus sorprendentes fotografías. En su exquisito blog Paralelo 49, publicó a principios de 2010 el siguiente texto sobre Esta luz tan breve que con su permiso reproducimos aquí.

Estancia Fugitiva

Victoria Díaz

El mundo de las apariciones es más poderoso
que el de las búsquedas: Victoria Díaz
Como quien hace una ofrenda, hoy vengo a traeros un poema. Me cuesta terriblemente elegirlo, porque hay muchos que me llaman. Y digo que me llaman porque decir que me gustan se queda demasiado estrecho para definir Esta luz tan breve, el poemario de Aurelio González Ovies.

Un libro que va más allá de de las palabras, los verbos; se adentra en lo más íntimo de cada uno y nos trae recuerdos de la infancia, olores, colores, perfumes casi olvidados, miradas de niño que cada uno albergamos y que caen en el cotidiano desuso.

Aurelio tiene el ingenio de los grandes, no necesita de extravagancias, ni un lenguaje enrevesado e ininteligible, su expresión mana de la sencillez, de lo accesible. Es distinto y transparente. Yo no conocía al autor pero una vez más, el mundo de las apariciones es más poderoso que el de las búsquedas. Por eso, cuando uno más distraido está, aparece ante ti un libro entre muchos, lo abres y dice algo que apuntala el corazón. No encuentro otra forma más directa de decir ni de sentir. Vivir para sentir, para vibrar, es razón suficiente para vivir. Y Aurelio hace eso posible, él te mueve el piso y hasta el alma...

Me ha entusiasmado este descubrimiento, hace unos meses que lo hice pero como para todo lo demás, siempre necesito un tiempo de reflexión y reacción ... entonces es cuando pienso que qué importa que yo no escriba si encuentro a alguien como él, que pone sus palabras en mi boca...

Estancia Fugitiva

Todo está en mí
como esta noche yo sobre la tierra,
con ilusión de amar, saberse vivo
y cierta obligación de soñar a menudo.
Sin embargo no soy nada,
tras de mí late algo que me empuja
hacia la fría muerte
para ganarse un sitio y hacer vida.
Todo está en mí
pero soy nada y nada ha de ser mío
apenas un momento

Aurelio González Ovies
perteneciente a Nadie Responde


Esta luz tan breve recoge poemas de sus libros: En presente, La hora de las gaviotas, Vengo del norte, Nadie responde, La muerte tiene llave, Con los 5 sentidos, Nada, Tocata y Fuga, Poemes n´asturiano, El canto del mirlo.

Fuente: Paralelo 49