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30 de abril de 2011

Fina García Marruz, Premio reina Sofía de Poesía

El Premio Reina Sofía de Poesía, para Fina García Marruz y la Cuba de Lezama
"No es que le falte / el sonido, / es que tiene / el silencio". Los cuatro versos del poema Cine mudo son un buen retrato de su autora, Fina García Marruz (La Habana, 1923). La sigilosa poeta cubana, que hoy mismo cumple 88 años, ha sido galardonada con el XX Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, dotado con 42.100 euros. Se une así a un palmarés que inauguró en 1992 el chileno Gonzalo Rojas, fallecido el lunes pasado, y en el que hay nombres como Antonio Ganoneda, José Emilio Pacheco, Mario Benedetti, Juan Gelman, Álvaro Mutis, Nicanor Parra, Pablo García Baena, José Manuel Caballero Bonald o Francisco Brines.
Fina García Marruz, "la gran poeta secreta", como también la ha calificado Luis Antonio de Villena, miembro del jurado que falló este galardón, es una de las voces más representativas de la poesía cubana, perteneciente a este grupo que revolucionó y modernizó la isla desde los años 40.
La poetisa Fina García MarruzGarcía Marruz ha recordado su vinculación con España y en particular con Juan Ramón Jiménez y su esposa, Zenobia Camprubí, a quienes conoció en La Habana en 1936. "A ellos les debo haberme casado con quien me casé, se lo debo todo a Juan Ramón y a Zenobia", ha recordado la poeta.
Hasta hoy, la literatura de Cuba no contaba con ningún representante en esa exclusiva lista llena de premios Cervantes en la que, además, García Marruz es la tercera mujer tras la portuguesa Sophia de Mello Breyner (2003) y la peruana Blanca Varela (2007). 
Los hitos de una obra que arrancó en 1942 son títulos como Visitaciones (1970), Viaje a Nicaragua (1987) y, sobre todo, Créditos de Charlot, publicado en 1990, el mismo año en que García Marruz ganó el premio nacional de literatura cubana. Poco divulgada fuera de la isla, la antología más accesible para el lector español es El instante raro, publicada el año pasado por la editorial Pre-Textos. Allí se encuentra casi toda la obra poética de una autora que alguna vez dijo querer "escribir con el silencio vivo" y que siempre ha alternado su trabajo de creación con su labor investigadora en la Biblioteca Nacional de la Habana.
Desde allí colaboró en la edición crítica de las obras completas de José Martí, una figura tan importante para la política hispanoamericana como para las letras en español. Hoy la tradición inaugurada por él ha sido reconocida con el Reina Sofía. Y no es que a Fina García Marruz le faltase el sonido, es que tenía el silencio. Ahora tiene también el premio de poesía más prestigioso de Iberoamérica.

'El instante raro', perteneciente a su libro 'Las miradas perdidas' (1951)

No se ha de decir lo raro, sino el
instante raro de la emoción noble
o graciosa
MARTÍ
Se trata entonces de un giro,
de partir de más atrás
o de ver más al fondo
la cosa ahí, girante astro.
Imantar el punto frágil
que atraerá tu hierro, poesía,
sólo porque antes ella, más
real que tú, te atrajo con su adiós,
un poco antes de su fuga.
1981
Fina García Murraz

Miradas del Congo

Inmaculada González-Carbajal, presidenta de la Fundación El Pájaro Azul, es la autora de las 26 fotografías de la exposición «Miradas», en la galería Guillermina Caicoya. Son imágenes de niños atendidos en el centro Bana ya Poveda de Kinshasa, que sostiene la Fundación. Las fotos están a la venta y la recaudación se destinará a la financiación de proyectos en el Congo. En la imagen, González-Carbajal junto a una de sus fotos. 
Fuente: La Nueva España





27 de abril de 2011

Adiós al relámpago poético de Chile

La obra de Gonzalo Rojas, coronada por premios como el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el Octavio Paz de Poesía y Ensayo o el Cervantes había nacido con un aguacero. Gonzalo Rojas solía contar que uno de sus hermanos pronunció la palabra relámpago en medio de una tormenta y que aquellas cuatro sílabas produjeron en él la revelación del lenguaje. También contaba que, como niño tartamudo, inventaba palabras con fonemas "suaves" para no tropezar. Aquella búsqueda de la suavidad fue el primer taller de poesía de un escritor que publicaría su primer libro, La miseria del hombre, en 1948. Luego vendrían títulos como Contra la muerte, Transtierro, Materia de testamento o No haya corrupción.
El poeta, el 13 de abril de 2007, en Santiago. efe"¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida / o la luz de la muerte?", decían sus versos más famosos. Otros menos conocidos avisaban con ironía: "No confundir las moscas con las estrellas; / oh la vieja victrola de los sofistas. / Maten, maten poetas para estudiarlos. / Coman, sigan comiendo bibliografía". Profesor de literatura durante años, Rojas ejerció como diplomático en China y Cuba con Allende hasta que el golpe militar de 1973 lo puso de nuevo en el camino. Al exilio esta vez. De él volvería para instalarse en su casa verde y azul de Chillán, desde donde no paró de viajar mientras se lo permitió la salud.
Gonzalo Rojas consiguió administrar con voz personal la erótica y telúrica herencia poética -y la alargadísima sombra- de Pablo Neruda. Se convirtió así en uno de los dos grandes polos de la poesía chilena. 
En Chile se reconoce a los poetas porque se considera a sí mismo como "país de poetas", debido a que cuenta con dos premios Nobel de Literatura, Gabriela Mistral y Pablo Neruda y varios otros de reconocimiento internacional. Hasta ahora Rojas ha sido considerado uno de los de mayor relevancia de este tiempo, junto con Nicanor Parra, de 96 años.
Sus versos, nacidos de una doble parentela -"la sanguínea y la imaginaria"-, quedaron reunidos en 2000 en el volumen Metamorfosis de lo mismo (Visor), un título que explica bien la forma de trabajar de un autor cuya poesía ha sido calificada de "larvaria". Así, muchos de sus libros son una reescritura ampliada de poemarios anteriores. "Soy un inconcluso", decía. Y "lentiforme".
Siempre el adiós
Tú llorarás a mares
tres negros días, ya pulverizada
por mi recuerdo, por mis ojos fijos
que te verán llorar detrás de las cortinas de tu alcoba,
sin inmutarse, como dos espinas,
porque la espina es la flor de la nada.
Y me estarás llorando sin saber por qué lloras,
sin saber quién se ha ido:
si eres tú, si soy yo, si el abismo es un beso.
Todo será de golpe
como tu llanto encima de mi cara vacía.
Correrás por las calles. Me mirarás sin verme
en la espalda de todos los varones que marchan al trabajo.
Entrarás en los cines para oírme en la sombra del murmullo. Abrirás
la mampara estridente: allí estarán las mesas esperando mi risa
tan ronca como el vaso de cerveza, servido y desolado.
De Contra la muerte, 1964.

24 de abril de 2011

Un poeta adulto con ojos de niño

24/04/2011

Un poeta adulto con ojos de niño
Aurelio González Ovies, poeta y profesor, en la plaza de El Carbayo. :: SERGIO LÓPEZ
Si la infancia es la patria de todos los hombres, la de Aurelio Ovies está fuertemente asentada en lo que él mismo define como «un paraíso». Y es que Bañugues, uno de los más bellos rincones de la comarca avilesina, y probablemente el asentamiento humano más antiguo del concejo de Gozón, es el lugar «donde nací y transcurrieron las cosas más importantes de mi vida». Lo dice un hombre cuyas reflexiones son reposadas, propias del quien ha visto mucho y lo ha leído todo. «Eso es una exageración, pero sí que es verdad que tengo esa costumbre desde pequeño... y que he hecho mi vida en torno a los libros», asegura no sin cierta timidez.
Y es que Aurelio es poeta por vocación, desde los doce años. Empezó escribiendo lo que el denomina ripios de la edad, basándose en la poesía que estaba a su alcance: Bécquer, Campoamor, Machado, Gloria Fuertes... y Miguel Hernández; su vida y su obra fueron lo que le cautivaron de este género literario. Tiene muy buenos recuerdos de sus primeros profesores, en las Escuelas de Bañugues, con especial predilección por dos de ellos: Jesús Cobas y Antonio Casín, que supieron inculcarle el amor por la literatura. Eran tiempos en que la ESO ni se imaginaba, y que Aurelio en cierto modo añora, porque daba una base de conocimientos más aceptable que el actual.
El BUP también era una opción «mucho mejor que el Bachiller actual», afirma. Y habla sabiendo lo que dice, puesto que profesionalmente se dedica a la enseñanza universitaria. Cree que si a un estudiante no se le da una buena base en Primaria y Secundaria, la Facultad no va a hacer ningún milagro. En su departamento, Filología, el panorama podría parecer más benigno. «Hay un montón de rebotados de otras carreras, y eso se nota mucho cuando les preguntas si leyeron 'El Quijote'... no es raro que nadie en el aula levante la mano», aclara de modo ilustrativo. Pero contra el alumno adocenado, hay siempre un contrapunto: el vocacional, que se esfuerza por aprender y conocer. «Eso siempre te da la esperanza de que la Universidad vuelva a ser un lugar donde nosotros, los profesores, no seamos los que tiremos del carro, sino que sean los alumnos los protagonistas».
De todas formas, Aurelio nunca ha sido el clásico 'profesor hueso' que llena de ceros los expedientes. Sus muchos alumnos certifican que es un 'buenazo' al que le da rabia suspender a chicos que, por lo general, no superan los 19 años. Da Latín, una asignatura con mala prensa que él cree que debería ser una base ineludible no solo en Filología, sino también en Historia.
Le gusta proponer textos fáciles, no todos los alumnos entienden con fluidez a Cicerón, por ejemplo. También busca en el día a día en el aula que sus alumnos aprendan cosas relacionadas con la arqueología, la cultura tradicional, las costumbres...
Con todo, Aurelio Ovies reconoce que llegó a la enseñanza «por cosas de la vida». Una beca de investigación, recién terminado Quinto y compaginada con el CAP (Curso de Aptitud Pedagógica) le hizo empezar a dar clases en la Facultad. A eso se suma que fue vicedecano de Filología con poco más de 35 años, algo bastante inusual en el mundillo universitario, pero que a él no le parece importar.
La precocidad, en todo caso, es algo que este gozoniego lleva en las venas. En 1989 publicó su primer poemario, 'Las horas en vano', un libro del que no aclara si está muy satisfecho o no, pero del que no cabe ninguna duda que de que ocupa un lugar en su corazón. «No sé si hay mucho de mi en 'Las horas...', porque uno cambia con el tiempo», asevera para continuar con este razonamiento. «Uno siempre es el mismo, pero también hay que tener autocrítica; yo sé que no todo lo que he hecho soporta bien el paso de los años y de los libros».
Toda esta modestia, un tanto desarmante sabiendo que sus lectores son muy fieles, se disipa al hablar de 'Nada', un tomo editado en el año 2000. Su salida al mercado coincidió con el deceso de la autora de la célebre novela homónima, Carmen Laforet, y también con el de la propia madre de Aurelio. «Es un poemario duro, que expresa cómo me sentía entonces» relata con voz emocionada. El propio título explica el nihilismo y el dolor que encierra el volumen, una época «difícil», según refiere escueto, pero de la que siempre, mal que bien, se sale.
Hoy, Aurelio Ovies se ve ante todo como poeta. Ha publicado diez obras más, algunas para un público tan exigente como el infantil. Le gusta cómo interpretan las cosas; aunque es adulto intento tener ojos de niño al escribir. En castellano o asturiano indistintamente «porque todo es poesía», concluye rotundo.

Fuente: El Comercio

9 de abril de 2011

Amancio Prada, Marcos Ana y Alejandro Sanz entre los galardonados con las medallas de oro al mérito en las bellas artes

«Este premio es como una caricia que me gusta compartir con los poetas a los que he cantado y los músicos con los que he trabajado, y creo que me lo han dado por ser leonés». Con humor y agradecimiento sincero recibió ayer Amancio Prada la noticia de que su nombre pasaba a engrosar la lista de personalidades distinguidas con la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes. El Gobierno hacía ayer pública la noticia, por la que el juglar berciano será honrado junto a otros 24 artistas y entidades, entre ellas el poeta salmantino Marcos Ana, la escritora Estrella de Diego o el cantante Alejandro Sanz. Amancio Prada se convierte así en el décimo primer leonés en recibir este título, que también han recibido Victoriano Crémer, Joaquín Soriano, Eduardo Arroyo o Ricardo Gullón.





Alejandro Sanz agradeció a través de Twitter la concesión de la medalla, y aseguró que lo celebrará "brindando con un par de canciones". "Me han concedido la Medalla de Oro de Bellas Artes de España, es un orgullo que me reconozcan con un premio tan importante y tan serio", escribió el cantante en su cuenta de la citada red social. "Un abrazo a mis fans que siguen siendo mi mejor premio". 





Marcos Ana. Poeta. (San Vicente, Alconada-Salamanca, 1920). De formación autodidacta, al término de la Guerra Civil, pasó más de veinte años en la cárcel, donde comenzó a escribir sus primeros poemas bajo el seudónimo de "Marcos Ana", en los que animaba a combatir la dictadura con la palabra. Tras su liberación en 1961 se fue a Francia y regresó a España con la amnistía de 1976. Militante del Partido Comunista, en el que ha tenido distintas responsabilidades, ha sido candidato al Congreso de los Diputados. Su obra la componen Poemas desde la cárcel (publicado en Brasil en 1960),España a tres voces (publicado en Argentina en 1963), Las soledades del muro y sus memorias Decidme cómo es un árbol.

Mi vida,
os la puedo contar en dos palabras:
Un patio.
Y un trocito de cielo
por donde a veces pasan
una nube perdida
y algún pájaro huyendo de sus alas.

La lista completa de galardonados en El País
Fuentes: El País, Diario de León, Diario de Sevilla, webs de los galardonados.

27 de marzo de 2011

Tiempo, de Fernando Fernán Gómez


Tiempo, de Fernando Fernán Gómez

Voz: José Sacristán
Audio extraído del vídeo Homenaje a las Madres de Plaza de Mayo. Realizado por Emilio Cartoy Díaz. TEA Imagen. RadioTEA. Masato SRL.
(http://www.youtube.com/watch?v=hI-dOIEZ450) del canal de youtube de jarodotty

Música: In the Mood For Love (BSO) Yumeji's Theme by Shigeru Umebayashi

Realización: Catamaram

21 de marzo de 2011

"La lírica joven busca poemas imaginativos, rompedores, vuelve la libertad expresiva"

ANTONIO COLINAS Poeta. Presentó en Oviedo «Obra poética completa»

Oviedo, M. S. MARQUÉS 

Antonio Colinas (La Bañeza, León, 1946) acaba de cumplir 65 años y celebra su jubilación con un nuevo libro: «Obra poética completa», editado por Siruela, donde reúne dieciséis poemarios y con ellos 45 años de poesía. Instalado desde hace algunos años en Salamanca, el autor de «Sepulcro en Tarquinia» vivió en Ibiza más de veinte años, donde encontró un paisaje que le fue atrayendo por contraposición a la aridez de la tierra leonesa. «Obra poética completa» se presentó la pasada semana en la librería Cervantes de Oviedo. 

-¿Qué novedades incluye el libro? 

-Son 16 poemarios, y entre ellos hay dos nuevos que no estaban publicados. Uno lo estaba parcialmente, que es «La viña salvaje», y el otro, «Laberinto invisible», es totalmente inédito y es un libro que está todavía abierto. El título «Obra poética completa» es orientativo porque es completa hasta ahora, pero puede crecer. Es una edición que he cuidado mucho, la he preparado sobre los manuscritos y los cuadernos originales y eso también me permitió rescatar algunos poemas que no había recogido antes. 

-¿Incluye todo lo escrito? 

-Escribo poesía desde los 16 años y tengo en mi archivo cuadernos que siempre estoy pensando si es mejor romperlos o mantenerlos. Es algo muy vivo, son poemas muy machadianos o muy a lo Blas de Otero, con las influencias propias de aquellos días, muy neoclásicos. La duda siempre está presente. 

-¿Cómo ha sido el cambio experimentado por su lírica? 

-Soy un poeta que tiene ya una cierta voz, pero una de las cosas que me ha sorprendido de esta recopilación es que hay varias voces y que cada libro tiene su personalidad, su entidad, empieza con ese tono mío muy apegado a la emoción, a la intensidad. Luego hay una etapa irracionalista, la de «Sepulcro en Tarquinia» y «Truenos y flautas en un templo», para evolucionar hacia el pensamiento, la meditación. Después viene un libro clave que es «Astrolabio» y «Noche más allá de la noche», muy medido, muy rítmico. La última etapa se podría reconocer como humanista, de regreso a la realidad, de abordar los grandes temas de nuestro tiempo. 

-¿Qué tal envejece su poesía? 

-Creo que bien. Puede que haya sido más llamativa o más chocante en los años sesenta, cuando la crítica señalaba que yo seguía una vía neorromántica en la línea de los románticos europeos; entonces costó entender esa que iba a ser mi voz y que he procurado mantener. A estas alturas creo que se entiende mejor mi evolución. 

-¿Qué caracteriza esa evolución, amén de un acercamiento a la emoción y a la ética? 

-Hay un momento primero en que me pongo a tono con la poesía de entonces porque era muy necesario ese cambio de lenguaje, esa búsqueda de una palabra poética más libre, más imaginativa, con una presencia de la cultura a veces desbordada, pero que era necesaria después de las dos grandes corrientes imperativas que se habían dado después de la posguerra: el neoclasicismo y la poesía social. Había un grupo intermedio que fue el grupo «Cántico» con el que sintonizó esta poesía que nacía y que era más lírica, más esteticista. 

-¿Sigue los pasos de la poesía que hacen los más jóvenes? 

-Observo, desde hace cinco o seis años, una disparidad en las estéticas como si se estuvieran buscando caminos nuevos. Se busca un poema más imaginativo, vuelve otra vez la cultura, lo metafísico, lo que entendemos por poemas rompedores muy apegados al mundo de la imagen, es decir, vuelve la libertad expresiva y no sabemos en qué se van a decantar las corrientes que se observan. 

-Usted, como jurado de los premios, siempre ha apostado por el coreano Koun. ¿Por qué le gusta? 

-Es un gran poeta, de obra muy amplia, y ha tenido una vida muy unida a lo que fue el pasado siglo. Fue monje budista diez años, pero también fue un luchador político contra la dictadura de su país, estuvo preso y condenado a muerte y ahora se le reconoce como el poeta nacional de Corea. Estos últimos años siempre ha sido finalista en el premio Nobel. 

-Lleva 17 años participando en los premios, ¿introduciría algún cambio? 

-Los premios han sido una gran obra de Graciano García. Ahora hay una nueva dirección que sabrá encontrar el mejor camino, quizá se puedan abrir todavía un poco más las candidaturas. Creo que son unos premios con un listón muy elevado. 

-El libro incluye un poema dedicado a Graciano García. 

-Sí, es un poema que nace de la amistad, está escrito aquí, en Oviedo, y lo escribí un poco para mí. Lo desencadena el hecho de que yo sabía que estaba pasando unos momentos difíciles familiarmente, fue en esa encrucijada cuando él se jubila, aunque no se ha jubilado. Preparando esta edición me parecía que había resistido el paso del tiempo y que debía de ir ahí por ser un poema cívico, más allá de la amistad. Es un homenaje a un ser humano en una etapa crucial de su vida. 

-¿Es la poesía el género literario por excelencia? 

-Pienso que sí por esencial y porque va unida al ser humano desde los orígenes, cuando se escribían los poemas babilónicos o griegos. Era una forma de conocimiento. El poeta tiene que decir en muy pocas palabras lo que el novelista dice en muchas, son dos ritmos distintos. La poesía tiene esa capacidad de síntesis, esa tensión, ese fulgor y de ahí viene la dificultad.


Fuente: La Nueva España

8 de marzo de 2011

Heroínas

La exposición "Heroínas" homenajea a la mujer en el Museo Thyssen

La mujer, como figura independiente, activa y fuerte en la historia, es la absoluta protagonista de la nueva exposición Heroínas organizada por el Museo Thyssen-Bornemisza, en colaboración con la Fundación Caja Madrid. La muestra, que podrá verse hasta el 5 de junio, propone un catálogo de personajes femeninos de distinta índole y épocas, a lo largo de obras de diferente soporte y muy diversos artistas.
(...) 
La exposición, que reúne más de 120 obras, nos propone un recorrido por personajes femeninos tan diversos como Penélope, Atenea, Juana de Arco, María Magdalena o Frida Kahlo. Mujeres desafiantes, creadoras, triunfantes, muy diferentes a los modelos sumisos y pasivos tradicionalmente representados en el arte. La muestra explora los escenarios y las vocaciones de estas heroínas. Vemos la iconografía de la soledad, el trabajo, la guerra, la magia, la religión o la pintura.

Fuente y noticia completa en Revista de Arte 

Jules Breton, A la fuente, 1892.


Sarah Jones. Camila (III), 1999.


Marina Abramovic. Cocina I. Homenaje a Santa Teresa, 1999.


Mona Hatoum. Por encima de mi cadáver, 1988-2002.

Para más información sobre esta exposición: Museo Thyssen-Bornemisza.

Título:A la fuente





6 de marzo de 2011

Viene una chica

16/02/2011 efe | león

El montaje de Viene una chica, película del leonés Chema Sarmiento protagonizada por adolescentes con síndrome de Down, estará terminado en dos semanas. A partir de ese momento intentará ganar «resonancia» concurriendo a los festivales de cine que se celebren en los próximos meses. Basada en el libro de pequeños relatos ambientado en la década de 1950 Los males menores (1993), del académico y escritor Luis Mateo Díez, la cinta está protagonizada por jóvenes con síndrome de Down que, a pesar de su discapacidad, afrontan la vida como cualquier otra persona y se enfrentan a los sentimientos más característicos de la adolescencia, como el amor o la amistad y sus variaciones.
Rodada en tres semanas entre septiembre y octubre del año pasado en la capital leonesa, la película concurrirá a los certámenes cinematográficos de varios países. Para el responsable del proyecto, esta estrategia de promoción «de abajo a arriba» es la adecuada, por lo que ha esperado que los comités de selección de los festivales valoren la idea, rodada con escasos medios económicos, y la incluyan en sus programas. Debido a que buena parte de los certámenes exigen que la película esté sin estrenar para incluirla entre sus filas, el director de El filandón (1984) o Mahoma ha asegurado que no hay una fecha exacta para su estreno en las salas comerciales. Aún así, ha esperado que el proceso de mezclas acabe la próxima semana y que el de subtitulado al francés y al inglés, necesario para poder presentar el filme a los concursos cinematográficos y que comenzará tras el fin del montaje, no se extienda más de quince días.
Tras su estreno comenzará el proceso de negociación con los distribuidores con el objeto de queViene una chica se pueda exhibir en las salas de cine.
Sarmiento ha aseverado que, por el tema que aborda, hay gente que se ha interesado en el proyecto. La estación de Feve, el casco histórico, la sede de la Asociación de Amigos con Síndrome de Down de León (Amidown) o las dependencias de algunos comercios y la Catedral son algunos de los lugares de la capital leonesa donde se desarrolla la obra fílmica.
El actor Borja González, un burgalés de 17 años con síndrome de Down, fue elegido para encabezar el reparto después de que Martín Sarmiento le descubriera en un documental emitido con motivo del día mundial de esta capacidad.

Página web de la película: Viene una chica


"Acaso la poesía sea un poco de calor contra la dureza de la vida"

06.03.11 - 02:08 - PACHÉ MERAYO | GIJÓN.

«La poesía acaso sólo sea eso: un poco de tibieza o calor contra la dureza de la vida o de la muerte. Huellas de una luz que nos enseñó a ser y a conocer, a vivir en lucidez y en plenitud, a sanarnos y a salvarnos un poco». Habla así Antonio Colinas (León, 1946) después de tocar la piedra caliente en la que llevaba todo el día reposando el sol justo la tarde en que puso el punto final al prólogo con el que advierte al lector sobre lo que ha compendiado bajo el título de Obra Completa que acaba de ver la luz. 17 libros, escritos durante 45 fructíferos años de un viaje creativo que no cesa. Un buen número de poemas que no llegan solos. Al nuevo volumen han acudido varios inéditos y otros revisados para la causa que no es otra, como dice el propio poeta que enfrentarse globalmente al tema central de su poesía. Y este es, «al margen de haber sido un medio poderoso para desarrollar mi vocación y la búsqueda de la plenitud del ser», es en esencia, «el diálogo». Un diálogo que habla con el paisaje de su tierra y que conversa, además, con la naturaleza, la mujer, el amor, la realidad y el Mediterráneo.
Poeta, novelista, ensayista, traductor y periodista, que ha recibido, entre otros importantes galardones, el Premio Nacional de Poesía (1982), lleva años poniendo nombre propio al Príncipe de las Letras y de esta relación nació una amistad y de la amistad uno de los poemas que se suman a su 'Obra poética completa'.
Dedicado al creador y hoy director emérito de la Fundación Príncipe de Asturias, Graciano García, se titula 'Hay una luz que viene de los montes' y es más que un homenaje, una oda a su destinatario al que define como «un hombre libre», un hombre de esta tierra, que «dio a los sueños más altos realidad hermosa y honda».
Fiel a una voz poética que despertó temprano en las entrañas de 'Poemas de la tierra y de la sangre' Colinas defiende la historia del olvido y advierte de que «si un día la niebla regresara / con sus olvidos hasta esta ciudad / que él hizo suya y nuestra en los afectos; / si pensáis que la niebla o que los años / pudieran ocultar el bien, sus obras, / sabed que siempre manará muy viva / ardiente en la verdad de los silencios- / la fuente de su ejemplo, que dio frutos».
Se suman estos versos, que llevan nombre propio a la experiencia de vivir que mana toda la obra del poeta leonés, «fundamental para entender la lírica contemporánea en lengua española».
Publicado por Siruela, este compendio de vida y poesía llega al lector evuelto en un bello retrato de Simonetta de Vespucci, musa de Botticelli y del Renacimiento. Tras ella, además de los 17 libros, Colinas aporta el contenido de dos manuscritos rescatados, ampliados y pulidos. Se trata de 'La viña salvaje, que, está en los cajones de su vida desde 1972. Aquel año veía la luz el poemario 'Truenos y flautas en un templo', que acoge también este nuevo libro de viejos y nuevos versos ordenados cronológicamente y cerrados con 'El laberinto invisible'.
Bajo ese título Colinas abraza sus últimos poemas inéditos, escritos algunos en su último viaje a China y que dejan transparentar cierto sedimento oriental, fácil de observar en su última obra en la que ha ido despojándose «de la palabra hueca y tensa, en busca de un laberinto de quietud invisible», como él mismo reconoce. Y, entre medias, 'Noche más allá de la noche' (1980), el libro que, en más de una ocasión ha dicho que elegiría de entre todos ellos «por pertenecer a una etapa vital muy dura y extrema».
En 'Obra poética completa' también están el 'Libro de la mansedumbre' (1997), 'Los silencios de fuego' (1992) o 'Tiempo y abismo' (2002), entre otros. Uno y otros van dando forma a la cartografía poética por la que ha ido viajando «paso a paso», como decía María Zambrano al hablar de Colinas. Una cartografía en la que no sólo ponen monte y valle las palabras. También sus lugares reales, las calles de su ciudad, y las de Salamanca, Córdoba, Italia, las de Ibiza. Y del mismo modo están en sus versos las huellas de Hölderlin, Juan Ramón Jiménez, Rilke, María Zambrano, Machado, Vicente Aleixandre, Montaigne, Homero, Jung y hasta Cervantes.

Fuente: El Comercio

8 de febrero de 2011

El hotel "Borges", de Abdul Hadi Sadoun



En sus esquinas hay cuerpos de toros,
algunos con cabezas humanas.
Y en sus dormitorios
todavía criados medievales.

Es el hotel que tiene su nombre.

Viajero, llego a la esquina de los toros
y sin aliviar mi fatiga,
sin esperar otro naufragio,
descubro que lo llaman Borges,
ofrece el nombre.

Es su hotel, Borges,
se esquina en la antigua Lisboa,
está allí
aunque nada saben
de su nombre.
Cuidan la estatua de Ricardo Reis
o su sombrero
mientras hablan;

quizás imaginen
que mis gafas
son como las de Ricardo Reis.

El peligro, dicen, cuando avanza
no distingue.
Ellos no ven la arteria de sus manos
luchar contra el relámpago
en las habitaciones del relámpago,
donde las señoritas dicen "señor"
y los ascensores aguardan nuestros pasos,
quietos como unicornios domesticados.

Puede que todo se le parezca
menos este hotel
que nombran Borges.

A cada momento
me ilusiona que pueda entrar
o salir,
pero se trata solo de unas habitaciones misteriosas,
de un edificio que se acoda en el viento,

Borges con una máscara diferente.
Una placa de cobre a la entrada,
encima del edificio,
es quien señala su nombre.

No he vivido en este hotel,
cruzo con pasos tranquilos
pensando en los sueños de la próxima noche
o la siguiente.

Al fin del viaje,
esquivando a los porteros,
su largo camino,
veo a María Kodama, el pelo de plata,
atraviesa el umbral.
La llamo arqueando los dedos.

-Acércate, también, dice,
quizás viene enseguida,
quizás te vea.

Pero él no entiende
de los edificios
ni de las esquinas,
aunque una placa de cobre
aquí arriba
señale su nombre.

(c) Abdul Hadi Sadoun

Voz y realización: Alejandra Moglia
Música: Milonga del ángel, Astor Piazzolla
Voz y Mirada, 2011