Enrique Lomas Urista. Foto: Comunidad7 |
Los besos y su recuerdo
como las estrellas
brillan
aunque estén muertos.
Los besos y su sabor
como el mar
navegan en bocas
de nostálgicas salivas.
Los besos
sin aliento
mutilados
por la distancia
saborean
el reencuentro.
(C) Enrique Lomas Urista